Práctico y muy bonito
Pensé que iba a ocupar más espacio, pero el tamaño está perfecto. Se instala altiro en el borde y queda muy ordenado en la cocina.
María Paz F. - Concepción

Cocina sin plástico y sin olores
Cada corte deja un surco. Ahí se meten restos de comida, humedad y jugos de carne cruda, en un lugar donde ni la esponja ni el detergente llegan al fondo y las bacterias encuentran dónde quedarse.
Con los meses, la tabla empieza a oler a ajo, cebolla o pescado aunque la laves. Y cada vez que picas, suelta partículas de plástico que terminan en tu comida.
La tabla de mesón de acero inoxidable 304 no tiene poros ni se llena de surcos. No guarda olores, no suelta plástico y queda limpia de verdad con agua y detergente.
Cada vez que picas sobre una tabla de plástico, el cuchillo le saca material. Esas rayas finas son justamente eso: plástico que se va desprendiendo.
En 2023, un estudio publicado en la revista Environmental Science & Technology midió las partículas que quedan en la comida al cortar sobre tablas de plástico. Su estimación: el uso diario puede sumar decenas de gramos de microplásticos al año.
Y en esos mismos surcos se quedan los olores del ajo, la cebolla y el pescado. La tabla de mesón de acero 304 no tiene plástico que soltar ni poros donde se guarde el olor.
El acero inoxidable 304 no tiene poros: no se queda con el olor del ajo, la cebolla ni el pescado, y los jugos de la carne no se meten adentro. Un enjuague y queda como nueva.
Además se mantiene fresca. Por eso los pasteleros amasan sobre superficies frías: la mantequilla no se derrite y la masa queda más manejable. Empanadas, pizza, pan amasado o sopaipillas, en el mismo lugar donde picas.
Y como su borde se engancha en el canto del mesón, no se resbala aunque amases con fuerza.
Sí. En 2023 la revista Environmental Science & Technology publicó un estudio que midió las partículas que quedan en la comida al cortar sobre tablas de plástico. Con el uso diario, la estimación llega a decenas de gramos al año. El acero inoxidable no tiene plástico que soltar.
Funciona en mesones con canto frontal recto, que son los más comunes. El borde en L se engancha en ese canto y la tabla queda firme. Si tu mesón tiene un borde redondeado muy grueso, escríbenos antes de comprar y te ayudamos a ver si calza.
No. El acero 304 tiene cromo y níquel, que lo protegen de la corrosión. Pueden aparecer marcas de agua si queda mojado, pero salen con un paño y un poco de vinagre.
No. La superficie no tiene poros, así que no absorbe olores ni jugos. Después de cortar ajo o cebolla basta con un enjuague.
El acero es más duro que la madera, así que el filo se gasta un poco más rápido. Cortando con balanceo y afilando de vez en cuando, casi no se nota.
Sí, con el uso van a aparecer algunas marcas finas, como en cualquier tabla. La diferencia es que el acero 304 es mucho más resistente que la madera o el plástico. Esas marcas quedan solo en la superficie y no se convierten en cortes profundos donde se acumulan restos de comida o bacterias. Tampoco suelta partículas a tu comida, se lava fácil y no absorbe olores.
Pensé que iba a ocupar más espacio, pero el tamaño está perfecto. Se instala altiro en el borde y queda muy ordenado en la cocina.
María Paz F. - Concepción
Llegó súper bien embalado y el acero se ve de muy buena calidad. Me encanta que quede afirmado al mesón y no ande deslizándose.
Javier P. - La Serena
Me gustó mucho porque se engancha al borde y no se mueve. El tamaño de 30 x 30 cm me quedó justo para trabajar cómoda.
Josefina M - Santiago